La gente nunca debería intentar cambiar, es injusto los demás no cambian y tu dejas de ser la persona que te hace feliz ser.
Nadie es Dios, ni nadie se tendría que cohibir, dejar de ser tu mismo hace que cada vez tu te hundas en la incomprensión y en la desesperación de no ver luz al final del camino.
Si te crees en posesión de la verdad al final te sera devuelto el orgullo y la soberbia.